“La mentira más común
es aquella con la que las personas se
engañan a sí mismas”
F.
Nietzsche
Sin ser, fuiste. Siendo, te negaste.
No negarás las mentiras, menos las culpas.
Sobre todo, si los demás aceptan las disculpas.
Nombra una verdad y él arrogante la confundirá,
nombra una verdad y él solemne la negará,
nombra una verdad y él soberbio la destruirá.
Destruirá,
aquello que en sus entrañas le parece fuego,
aquello que turba su tozudez y apego,
aquello que aviva las sombras de su ego.
La falsedad castiga sin piedad tu voluntad,
mancha de hipocresía tus palabras de bondad,
insulta y arruina tu torcida crueldad.
Engáñate si quieres, pero eso demuestra:
que con cada engaño revelas en tu esencia
el turbio disfraz de tu existencia,
y dañas un poco más tu alma siniestra.
aquello que en sus entrañas le parece fuego,
aquello que turba su tozudez y apego,
aquello que aviva las sombras de su ego.
La falsedad castiga sin piedad tu voluntad,
mancha de hipocresía tus palabras de bondad,
insulta y arruina tu torcida crueldad.
Engáñate si quieres, pero eso demuestra:
que con cada engaño revelas en tu esencia
el turbio disfraz de tu existencia,
y dañas un poco más tu alma siniestra.
Juan E. Liébana Cazalla

No hay comentarios:
Publicar un comentario