“La sencillez es la máxima sofisticación”
Leonardo
da Vinci
Si me tornas simple seré sincero,
en la sencillez está la virtud,
la virtud de lo eterno e imperecedero.
No me crees complejo, evita la amplitud,
de paso, obvia la altivez del ego altanero,
germen arrogante, loca ilusión de juventud.
Huye del agua profusa del aguacero.
Huye de lo complicado. Aleja la inquietud.
Huye, corre. Esquiva el enrevesado esmero.
Lo sencillo, si es bueno,
es mejor que el relleno.
Juan E. Liébana Cazalla





















