“No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti
mismo”
Buda
Te duele, le hieres
porque puedes y quieres.
La úlcera que arde en ti
es tan extensa como un volcán furioso.
Es capaz de vomitar tu asco hacia él,
es capaz de extraer tu perversidad hacia él,
es capaz de sacar tu duelo hacia él.
No hay mayor placer que dañar todo lo que te es odioso.
Te duele, le hieres
porque puedes y quieres.
Le dañas con la rabia que te deprime.
Le lastimas con la vileza que te ensaña.
Le perjudicas con la inquina que te oprime,
todas gestadas con la frustración de tus entrañas.
Te
duele, le hieres
porque
puedes y quieres.Tú eres como mi yo desconocido.
Le mortificas con el mismo dolor,
con el mismo alarido
con el mismo furor.
Eres consciente de tu malignidad y su gemido,
de la perversa suciedad y tu horrible hedor
que refleja el pesar de tu corazón herido.
Por eso te duele, por eso le hieres, ladrón,
espejo de tus sombras, no tienes compasión.
Juan E. Liébana Cazalla

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