“El que no ama ya está muerto”
San
Juan de la Cruz
No mueras en vida, vida mía.
No te niegues a sentir, vida mía.
Rechaza la muerte en vida de tu presencia,
pues posees el supremo don de la existencia.
No esquives el auténtico amor, vida mía.
Sin amor serás noche eterna, vida mía.
La afectividad te llevará por la sensible víade los senderos singulares de la alegría.
No
hay evolución sin amor, vida mía.
Las
miradas ofrecen el amor, vida mía.Te reconocen y te aceptan como a una cría,
a pesar de ser lágrimas en oleadas de armonía.
Deja que las emociones te inunden, vida mía,
que modelen en afecto tu intimidad, vida mía.
Que el amor fluya en tu mundo de apatía
y será inmaculado velero que orientará tu guía.
Ofrece la excelencia que hay en tu corazón, flor,
quien se inclina humilla su orgullo para ser amor.
Juan E. Liébana Cazalla

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