“He aprendido a no tratar de convencer a nadie.
El trabajo de convencer es una falta de respeto,
es un intento de colonización del otro”
José
Saramago
Tú eres tú, y él es él.
Tú sientes como tú,
él no piensa como tú,
el respeto es tu barrera,
la tolerancia, tu frontera,
tú no ves lo que ve él.
Convencer a los demás es necedad.
Oís, pero no escucháis lo que os es ajeno,
solo pensáis en qué contestar en verdad,
y salir airosos con desparpajo y sin freno.
Es asombroso cuando alguien escucha sereno
sin temor a la dominación de lo diferente.
Es estimulante cuando alguien absorbe pleno
la esencia sin afán de conquista de otra mente,
sin miedo de tomar de los otros lo que le es bueno
sin el vasallaje impuesto a las ideas de otra gente.
Piensa, amigo, como tú consideres,
sé, amigo, como tú eres y quieres,
actúa, amigo, como tú eres y prefieres.
Escucha en libertad las palabras y deberes
y elige libremente como humano que eres.
Escucha: que nadie invada tu intimidad en calma,
ni nadie intente implantar sus ideas en tu alma.
Juan E. Liébana Cazalla

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