“Somos más sinceros cuando estamos iracundos que cuando
estamos tranquilos”
Marco
Tulio Cicerón
Te temen como al temporal en la noche.
Eres la hermana perversa de las emociones.
Contigo se olvidan todas las lecciones.
Tu voz es más oscura que la medianoche.
Siempre están tras tu fundamento impulsivo.
Buscan la facultad de tranquilizar tus ímpetus.
Fracasan porque eres un estallido de indisciplina,
de soberbias tiranías y angustias muy diversas.
Ira, hablo de ti, hablo del desafío.
Ira, hablo de ti, hablo del sobresalto.
Ira, ¿qué poder guardan tus entrañas
que hace a tu sangre tan extraña?
Naces de los conflictos: ellos te alimentan.
Tan glotones como una recurrente tempestad,
tan destructor como un huracán de mar a tierra.
No siembres más dolor entre los que penan.
El miedo os inunda, enfervoriza y persigue
cuando con fuerza mordéis la herida interior.
La ferocidad se convierte en daño corrosivo,
cuando todo se corrompe y nada se consigue.
Ira, hablo de ti, hablo del desafío.
Ira, hablo de ti, hablo del sobresalto.
Ira, ¿qué poder guardan tus entrañas
que hace a tu sangre tan extraña?
¿Cómo templar el alarido de tu violencia
antes de que el dolor sea tara y gran carencia?
Juan E. Liébana Cazalla

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