Un hálito deslumbrante
Si te tengo en mi mirada
es porque siempre te veo.
es porque encuentro en tu mirada
un hálito deslumbrante
que me estremece.
y mis manos son tus manos,
y mi boca es tu boca,
y tus ojos son mis ojos,
y tu mirada, ¡esa mirada!,
es la mirada de todas las miradas.
y, a veces, por razón me desgañito,
no es por mí,
que nada tengo;
es por ti,
que guardas cuanto albergo.
por mi boca que es tu boca,
por tus ojos que son mis ojos,
y por tu mirada, ¡esa mirada!,
que es la mirada de todas las miradas.
y tráeme tu sonrisa
de ese enorme arcón viejo
donde escondes el pasado,
tu sonrisa y me desvelo.
y tu boca, y tus ojos,
y tu mirada felina.
porque me traes el cielo,
y cuando dejas escapar un beso
que feliz, tremendo, estruendoso,
portentoso, delicado tormento.
Juan E. Liébana Cazalla

No hay comentarios:
Publicar un comentario